DIARIO SAN RAFAEL - La coartada de Gassimou Barry sobre el crimen de Florencia Peralta
 
 
Lunes, 25 Septiembre 2017

La coartada de Gassimou Barry sobre el crimen de Florencia Peralta

El 14 de septiembre de 2016, a la mañana siguiente del crimen de Florencia Peralta, Gassimou Barry, nacido en Nueva Guinea, encontró un teléfono en el interior de una de las acequias de calle Pellegrini (entre Belgrano y Alsina), sin saber que ese artefacto pertenecía a una mujer que –horas antes– había sido estrangulada.

Lo detallado en el primer párrafo fue la respuesta que Gassimou dio al fiscal Mauricio Romano al ser consultado sobre cómo llegó a sus manos el celular de la mujer policía. “Llegué a San Rafael a probar suerte como mantero (vendía productos artesanales). Estuve 3 días, no me fue bien con las ventas y encima inspectores municipales decomisaron mi mercadería porque aquí no se puede realizar comercio ambulante. Tras estar en la municipalidad caminé con destino a la terminal de colectivos para regresar a Mendoza, costee la plaza y doblé por Pellegrini donde en una acequia estaba el aparato, con una funda llamativa, lo agarré y me lo dejé”, fue el relato del guineano.

Gassimou le contó a Romano que se dejó el teléfono porque decidió regalárselo a su novia. Le sacó el chip y compró uno nuevo en un kiosco frente a la terminal de colectivos de nuestra ciudad. Lo reemplazó y viajó nuevamente a Mendoza y después a Buenos Aires. Aseguró que desconocía la procedencia del celular que tenía en su poder y que, en el largo plazo, le iba costar su libertad e incluso una imputación por homicidio criminis causa.

El africano permaneció en la Fiscalía de Delitos Penales entre las 8 y las 14, donde fue sometido a un intenso interrogatorio. “Su exposición, en cuanto a modo, tiempo y lugar no dejó dudas”, indicó a Diario San Rafael el abogado Sergio Altamiranda, asesor legal de la familia Peralta. El letrado está convencido que la línea investigativa originaria es la que prevalece, es decir la que ubica a Damián Ortega, procesado por el hecho, en la escena del crimen. “Empezó a caerse la imputación”, aseveró en referencia a la acusación formal que el juez Pablo Peñasco formuló sobre Gassimou. El africano fue imputado con una doble tipificación: por homicidio criminis causa (un delito que prevé penas de prisión perpetua) y encubrimiento agravado. Se hizo la doble acusación para que Ortega no quede libre a razón de que no puede haber dos personas imputadas por el mismo delito. Asimismo, la ex pareja de Peralta está acusado de homicidio agravado por el vínculo y violencia de género, una tipificación diferente a la impuesta a Barry.

Gassimou no entró en contradicciones durante su extensa alocución y se consolida la sospecha que Ortega fue apoyado por un tercero que “descartó” el teléfono, dado que los registros indican que fue arrojado en la misma mañana del 14 de septiembre, cuando el principal sospechoso ya estaba detenido. Cabe recordar que Peralta fue estrangulada y en la escena del hecho se advirtió el faltante del teléfono y una computadora portátil (que nunca apareció). Los investigadores presumieron desde un principio, que Ortega –procesado por el crimen– montó un aparente robo, lo que habría completado con deshacerse del celular para que otra persona quede implicada, como finalmente ocurrió.

En este escenario el defensor de Gassimou ya hizo expreso su pedido de que su cliente recupere la libertad. No obstante, en caso que prospere la solicitud del abogado, el africano deberá permanecer en San Rafael hasta tanto la Justicia resuelva sobre su situación procesal, donde considerará el sobreseimiento, la falta de mérito o el procesamiento. 


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